TALLERES UNESCO.

Exposición de Benito Irady. Presidente del Centro de la Diversidad Cultural de la República Bolivariana de Venezuela. Delegado ante el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. UNESCO.
CONSTRUIR CON LA PARTICIPACIÓN DE LAS COMUNIDADES PARA ENCONTRARNOS NOSOTROS MISMOS EN NOSOTROS MISMOS.
(Ejemplos de las Políticas Públicas de la República Bolivariana de Venezuela sobre El Patrimonio Cultural Intangible)
Como es del conocimiento público, el país al que represento y el pueblo venezolano al que pertenezco, en ejercicio de sus poderes creadores, hoy sigue el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar e invoca el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana, con el fin supremo de refundar la República, para establecer una sociedad democrática, participativa, protagónica, multiétnica y pluricultural, como lo reza en su preámbulo la constitución vigente, aprobada por el pueblo de Venezuela en diciembre del año 1999. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a diferencia de otras épocas y otros modelos políticos, dedica capítulos fundamentales al reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre la tierra que ancestral y originalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida. De la misma Constitución se desprende también entre sus capítulos de 350 artículos, la importancia de los derechos culturales y educativos. Cito a manera de ejemplo un fragmente del artículo 99: “El estado garantizará la protección y preservación, enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio cultural tangible e intangible y la memoria histórica de la Nación”. Para ir un poco más allá y seguir situado en el tema que nos reúne en Lima, cito del artículo 100 las siguientes frases: “Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial, reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo el principio de igualdad de las culturas…”
De tal manera que en materia de políticas nacionales y definición de políticas públicas sobre el patrimonio cultural, en nuestro país desde el propio año 1999, se ha venido transformando la política y un antiguo modo de gestión, para otorgarle valor a los poderes creadores del pueblo y construir con la participación de las comunidades en todo el territorio nacional lo que ahora podemos señalar como nuevos elementos de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. Esta es parte de la batalla por consolidar los valores de la cultura para ir mucho más allá, romper barreras de siglos e impulsar y consolidar con hechos la integración latinoamericana y caribeña.
Entonces puedo decirles en el Perú de Junín y de Ayacucho y del Libertador Simón Bolívar y de la lengua quechua, puedo decirles, distinguidos invitados que celebramos con grandeza la autodeterminación de los pueblos. Pido permiso a todos y a todas y entrego como brindis en el acto un poema perteneciente a uno de los más importantes escritores de mi país, quien además nos representó como diputado ante la Asamblea Nacional Constituyente que en 1999 aprobara por mandato del pueblo esta Carta Magna. Me refiero a Gustavo Pereira y paso a leerles Jokoyakore Naruae Anayakore Yarote, dedicado a todos ustedes, y especialmente a quienes representan en este acto a los pueblos originarios, a los pueblos indígenas de América.
JOKOYAKORE NARUAE ANAYAKORE YAROTE
marchó en la madrugada,
al anochecer regresará
CANCIÓN WARAO
Solía pasar como fantasma o perro
desnudo entre la noche
Sin más olor de vida que sus ojos
No sabíamos nada Temblábamos
en medio de las sombras
Nunca supimos qué dolor callaba
ni qué abyecta impiedad condescendía
a permitirle ser como el adobe
como la soga
como los guijarros
Hasta que apareció en nuestros papeles
con su tambor de guerra su tocado
de plumas su linaje
orgulloso su macana
Y de allí se metió en nosotros mismos
y fue nosotros mismos
y no fantasma o perro de la noche
y no más pesadumbre
y no más barro triste
sino nosotros mismos
nosotros mismos en nosotros mismos.
En este encuentro para la Promoción y Difusión del Patrimonio Inmaterial de Países Iberoamericanos, puedo agregar además, en el ejercicio al que nos convoca este taller UNESCO-CRESPIAL, y entre una amplitud de ejemplos de mi país que pudiera mencionar, y cumpliendo con el tiempo pautado para esta intervención citaré solo 2 de muy reciente construcción, sobre cómo las políticas del gobierno venezolano reflejan la importancia de la preservación de la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, o para decirlo en las cinco palabras finales del poema que acabo de leer, de como ahora nos reflejamos “nosotros mismos en nosotros mismos”.
1.AVANCES DE UN CENSO PARA CONSOLIDAR LA SOBERANÍA DE LA NACIÓN.
El I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano que ha llevado adelante el Instituto del Patrimonio Cultural bajo la Dirección del Arquitecto José Manuel Rodríguez, con un amplio equipo de cientos de colaboradores y la ayuda tanto del Ministerio de la Cultura, como del Ministerio de Educación, para su momento inicial, pero esencialmente con la práctica de las comunidades que participaron en la identificación de los elementos de carácter patrimonial y en la recolección de aquellas variantes que el pueblo mismo valora como algo que les pertenece, las califica y las identifica, y como bien lo señalara en un comienzo el Ministro de Cultura al presentar este ambicioso proyecto diseñado para actuar en unos 22.000 Centros Poblados: “ Es, desde luego el conjunto de los bienes culturales de orden material pero también se refiere a la amalgama de aquellos ritos, ceremonias, costumbres, lenguas y formas literarias, tradiciones orales, músicas, danzas, creencias y universos estéticos. Asimismo se toman en cuenta las visiones con las que se tallan, tejen o amasan las artesanías, las recetas para la cocina o la cura de los males y, en general, de todas aquellas elaboraciones del espíritu humano que son el producto sedimentario del paso de las generaciones”.
En resumen, más de dos mil personas en participación directa en los 336 municipios de las 24 entidades del país. Solo entre los años 2004 al 2006 ya estaba constituida una base de datos de más de 80.000 registros a nivel nacional y hasta el presente, lo fundamental del Censo se transforma en publicaciones de alto valor para cada municipio. El Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano compuesto por más de 200 títulos con un promedio de 120 páginas cada volumen, en excelentes calidades de impresión en papel glasé y diseño a todo color, con una distribución masiva y gratuita. Además del reconocimiento de inscripción de los bienes indicados en cada catálogo, se reafirma el cumplimiento de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, elevando a BIEN DE INTERÉS CULTURAL DE LA NACIÓN a decenas de miles de manifestaciones colectivas, expresiones de la tradición oral y creación individual de los portadores de tradición que en otros tiempos nunca tuvieron la posibilidad del reconocimiento a su obra.
2.LAS BUENAS PRÁCTICAS DE UN CENTRO DE LA DIVERSIDAD CULTURAL.
El Centro de la Diversidad Cultural de mi país, es una Fundación adscrita actualmente al Ministerio del Poder Popular para la Cultura y se crea por resolución de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, en agosto del año 2006, para promover las investigaciones que contribuyan a la valoración de la diversidad cultural, además de construir una red nacional que involucra iniciativas individuales y organizacionales con interés en la materia y propiciar un espacio de intercambio en el ámbito nacional e internacional entre los hacedores y usuarios que favorecen la interculturalidad.
Desde el mismo año de su creación, este Centro se ha convertido en soporte esencial de la Ley Aprobatoria de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, entre la República Bolivariana de Venezuela y la Organización de la Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), por decreto de la Asamblea Nacional, publicado oficialmente bajo el número 5822 extraordinario en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 25 de septiembre de 2006.
Acciones como el estudio y divulgación de las tradiciones y expresiones orales que han comprometido la valoración de distintas naciones indígenas de Venezuela y de sus regiones fronterizas, así como de pueblos afrodescendendientes, en varios de los cuales se han conformado novedosos elementos idiomáticos de muy particular interés la promoción y el fomento a una gran variedad de técnicas artesanales presentes en distintas regiones del país; la organización progresiva de proyectos editoriales-audiovisuales para atender el registro y posterior divulgación de diversas expresiones culturales, entre ellas rituales y actos festivos de la población venezolana, latinoamericana y caribeña, así como el apoyo permanente a las más variadas artes del espectáculo que ahora atraviesan todo el país con su música, con su danza, con su manera de cantar y cantar cada hombre y cada mujer nacidos en Venezuela o en otras latitudes del mundo y que le han aportado tanto a nuestra patria con el legado de sus culturas. Allí están presentes las medidas de identificación, documentación, protección, preservación, valorización, transmisión y revitalización del patrimonio. Esto es en resumen la práctica diaria y constante del Centro de la Diversidad Cultural con catorce sedes creadas desde el año 2006, todas en pleno funcionamiento, abarcando las distintas regiones del país, con una nutrida agenda de proyectos nacionales e internacionales con un apego indeclinable al fortalecimiento del patrimonio cultural inmaterial y a la integración de los pueblos de América Latina y El Caribe que promovemos incansablemente, no solo a partir de las colecciones bibliográficas, audiovisuales y etnográficas, donde se preservan elementos culturales de 29 países de la región en un reservorio superior a 250.000 piezas y donde está reflejada la trascendencia de ese patrimonio que le pertenece a los distintos pueblos del continente, y no solo así, repito, pues el Centro de la Diversidad Cultural, desde su sede matriz ha convocado en los últimos 4 años la presencia de cientos de autores y representantes de las más distintas expresiones artísticas y lingüísticas del continente y en múltiples eventos, con la presencia viva de sus portadores, ha fomentado el patrimonio cultural inmaterial y lo ha promovido en las comunidades de las múltiples regiones del país, y lo seguirá haciendo, no solo para la comprensión de “nosotros mismos en nosotros mismos”, desde la patria que nombramos República Bolivariana de Venezuela, si no para entender, como lo soñamos, en una sola patria, todos los predios y los saberes de los pueblos de Nuestra América.


