El Centro de la Diversidad Cultural, a través de su sede en el estado Bolívar, cerró con éxito los talleres de instrumentos musicales con la realización de los Bumbac, que fueron utilizados en la comparsa de celebración
En el marco del Foro de los 100 Días: Diversidad Cultural y Procesos Emancipatorios, los Bumbac, creados en el Taller de fabricación de instrumentos de percusión de Calipso (que facilitó el cultor Casimiro en la Casa de la Diversidad Cultural de Bolívar), recibieron la prueba con repiques durante la comparsa. En el desarrollo del taller, los participantes aportaron la creación de una pieza musical que sistematiza este proceso formativo y que titularon “El Calipso de la Diversidad”.

Jóvenes de los colectivos Popó Coram, Semillero del Parapara, Cien por Ciento Calipseros, Becuadro, Atenko, Madamas de Angostura, entre otros, tomaron impulso para hacer rodar el “carrito comparsero” con sus implementos de proyección del sonido, que marcaba el paso con el Conjunto de Bumbac. La comparsa fue propicia para visitar la calle Igualdad hasta el Paseo Orinoco y dio vuelta en la calle Roscio para regresar al ritmo de Calipso. Los Diablos de Popó Coram guiaban la Comparsa de la Diversidad Cultural.
Las agrupaciones llevarán al escenario Bumbac de creación propia
La Casa de la Cultura del estado Bolívar ofreció el Taller de fabricación de instrumentos de percusión de Calipso dictado por Oswaldo Alfaro (mejor conocido como Casimiro), cultor de la música guayanesa. Esta actividad enmarcada en el IV Foro de los 100 Días, forma parte de las iniciativas desarrolladas por El Centro de la Diversidad Cultural para revitalizar la práctica de instrumentos musicales propios de las manifestaciones musicales de la región, mediante la capacitación de difusores y difusoras, multiplicadores de su conocimiento y uso. Con el fin de contribuir con el fortalecimiento de las agrupaciones culturales dedicadas a la música tradicional guayanesa se hará entrega de los referidos instrumentos fabricados en este Taller de Bumbac a nueve colectivos musicales.
Casimiro formó parte de la muchachada de Ciudad Bolívar, que iba de casa en casa, cantando parrandas a cambio de turrón de coco y dompling, guarapo de papelón, y carato de maíz, entre otros dulces y refrescos.

Este cultor nació en Ciudad Bolívar, fue presentado como hijo de El Callao, donde llegó con apenas unos días de nacido. Aprendió a tocar los instrumentos de percusión con su abuelo Antonio Caraballo, hindú procedente de Bombay, venido a tierras Guayanesas por la ruta de Trinidad. Conoció a Josefa Mata “Josefita”, quien sería su esposa en la población de El Callao. Tiempo después, los abuelos se residenciaron en Ciudad Bolívar y alborotaron la ciudad con sus parrandas navideñas, se sumaron a las diversiones y celebraciones populares que se organizaban en la ciudad, en las cuales comenzó a participar desde muy temprano.
Casimiro aprendió otros oficios además de los que le fueron legados por tradición familiar. Ha desarrollado diversas técnicas de fabricación artesanal que conoció en Brasil donde residió cuatro años. Es tallador de azabache, metales, madera y otros materiales. También fabrica gorras, cinturones, zapatos y chalecos de cuero. Su especialidad es la fabricación de Instrumentos Musicales (Tambores, Rallos, maracas).

