El Centro de la Diversidad Cultural para acentuar el diálogo intercultural regional, por intermedio de sus sedes en los estados Trujillo y Falcón, ha organizado un Encuentro-Taller con Las Locainas de Santa Ana y Los locos de La Vela, el lunes 2 y el martes 3 de agosto.
Este evento de intercambio de saberes, el cual se realizará en la Casa de la Diversidad Cultural de Falcón, en la parroquia La Vela del municipio Colina, en ocasión de la celebración del Día de La Vela, el 3 de agosto, pretende hacer conocer y comparar las diversas expresiones artísticas populares ante las comunidades falconianas.

Para el lunes 2 se prevé un intercambio de saberes con Los Locos del estado Falcón y asimismo se convocará a agrupaciones culturales, cultores y cultoras a participar en este intercambio, y para el martes 3 se ha organizado un taller intensivo sobre el origen y desarrollo de las Locainas de Santa Ana y las fechas en que se manifiesta dicha tradición.

El evento culmina con la participación de Las Locainas de Santa Ana en el desfile del día de La Vela, en coordinación con el Municipio Escolar N° 10, de la Zona educativa de Falcón.
LAS LOCAINAS
La población de Santa Ana, ubicada en el municipio Pampán del estado Trujillo, se fue formando a lo largo del camino real que conducía al Tocuyo, primer centro poblado cercano en tiempos coloniales. Los primeros habitantes españoles se residenciaron en Trujillo y fundaron la primera ciudad de los Andes.
Santa Ana ha sido muy afortunada por su ubicación geográfica desde sus inicios, porque ese camino real hacía que las viajeros que tenían que ir a Trujillo pasaran por Santa Ana y viceversa, y así se fue formando la población.
Para el año 1648, las personas residenciadas en los terrenos del Vitoró, sintieron la necesidad de solicitar un nuevo templo, ya que los feligreses de Santa Ana se trasladaban hasta el caserío Siquisay para asistir a la misa dominical. La petición de algunos habitantes fue oída por el Obispo de Venezuela, Fray Mauro de Tobar, y ofició al padre Doctrinero que colocara la primera piedra un 19 de abril de 1.653, fecha oficial como de la fundación de Santa Ana.
Es por eso que, en tiempos de la Colonia, al fusionarse las culturas indígena, española y africana , se manifestaron las primeras expresiones populares que hoy se conocen como velorios, rogativas, procesiones, veneración de la Santa Cruz y San Isidro, además del uso de instrumentos musicales y otros.
De esta forma llegaron La Locainas o Locos, que habían tenido su origen en Sanare, cuando veneran el Retablo de los Santos Inocentes, como fiestas patronales, recordando a Herodes cuando ordenó a matar al Niño Jesús. Las personas al disfrazarse se visten diferentes como si estuvieran locos, fingen otras voces, todo lo hacen al revés, divierten a los niños asustándolos, los colocan en el piso boca arriba diciendo que los van a salar y los niños se atemorizan, todo esto para recordar el día de los Santos Inocentes.
Estas escenas llegaron hasta los pueblos incluyendo a Santa Ana, donde las personas del pueblo le agregaron personajes para la diversión de niños y adultos, tales como el diablo con el tridente, la muerte con el garabato, la osa y el viejo, los locos vestidos con trajes de colores, sombrero, cotizas, máscaras y el personaje mas elegante es el capitán que dirige el grupo, con una participación de 40 personas aproximadamente, en la cual participan niños y adultos.
Los Locos en Santa Ana, se han presentado siempre de dos maneras: los de palo, traídos del Tocuyo y Carora, donde hacen acrobacias, le dan sonido y bailan al compás de la música de los dos cachos , el cuatro, un tambor y una bandera blanca con una cruz roja; y el baile de las cintas, que fue adaptado, con música suave de valses y pasodobles, para tejer y destejer un palo alto con cintas de colores bailando al compás de la música.
Estas escenas folklóricas en los últimos años se han modificado, ya que tienen como esencia la diverción de los niños.
En muchos pueblos de los andes venezolanos, en épocas navideñas, se presentan éstas manifestaciones culturales, pero cada una con la identidad propia del lugar, tal es el caso de los santanenses.

