Más de 100 años de tradición varguense rendirán homenaje al Santísimo
Cada domingo a partir de las cinco de la tarde, diversas manifestaciones culturales, de varias regiones del territorio nacional, harán acto de presencia en el Paseo Los Próceres para mostrar la magnitud y el esplendor de la cultura popular venezolana en el marco del proyecto “La Cultura se expresa en Los Próceres”, actividad que promueve la Vicepresidencia de la República con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través del Centro de la Diversidad Cultural y de otras instituciones del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, donde se cuentan componentes de la Fuerza Armada Nacional.
Este domingo 29 de agosto se presentarán Los Diablos Danzantes de Naiguatá quienes llenarán de color y música tan emblemático lugar. La tradición de Diablos Danzantes tiene en Naiguatá más de 100 años de existencia. En el año 1941 un grupo de hombres y mujeres fundaron la Sociedad del Santísimo Sacramento de Naiguatá y de ahí empezó a derivar la organización de la fiesta propiamente. Se trata, en esencia, de la celebración de la fiesta de Corpus Christi.

El creador de los Diablos Danzantes de Naiguatá fue Ciriaco Yriarte, promesero desde los 18 años hasta el fin de sus días. A los 80 años, como fiel devoto del Santísimo, llegó a ser Diablo Mayor de la Cofradía. Fue exigente en los requisitos para pertenecer a la misma. Al principio, la Sociedad de Diablos estaba constituida por un pequeño grupo de personas. Actualmente el número de integrantes gira alrededor de seiscientas personas.
Naiguatá es el único lugar de Venezuela donde los trajes de los Diablos son pintados a mano, con diseños creativos y artísticos. Las máscaras son también una hermosa artesanía, producto del ingenio de quienes las crean. Representan cabezas de animales, preferiblemente de la fauna marina y cintas de diversos colores.
Los danzantes se colocan, en la región posterior de la cintura, un campanario con cencerros y campanitas de diferentes formas y tamaños para producir un sonido que, según la creencia popular, sirve para alejar los malos espíritus. El calzado consiste generalmente en alpargatas. Cada danzante usa dos crucifijos como protección debajo de la ropa, uno en cada costado, y una medalla del santísimo.
La invitación es para el próximo domingo 29 del presente mes, a partir de las cinco de la tarde en el Paseo Los Próceres.

