¿Cómo deben comprenderse e interpretarse las alianzas del Centro de la Diversidad Cultural? ¿A partir de qué momento? . Para no remontarnos a los más lejanos y valiosos antecedentes del Centro de la Diversidad Cultural en el siglo XX, ya expuestos en la sección Experiencia Acumulada, sólo haremos referencia al tránsito posterior a los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001 en los Estados Unidos y a la reunión 31 de la Conferencia General de la UNESCO, que marcó un momento de gran impacto al reafirmar la convicción del diálogo intercultural como el mejor garante de paz. El carácter plural de la identidad y la sociedad en la búsqueda de políticas innovadoras en cada país, como una vía para promover una nueva ética en los albores del siglo XXI. El debate hacia un mundo más abierto, creativo y democrático; materia a la cual se había anticipado en el contenido renovador de sus 350 artículos nuestra Constitución, bajo el principio de igualdad, justicia y paz internacional, inspirada en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador, con el fin supremo de refundar la república.


La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela fue aprobada por el pueblo mediante referendo y fue proclamada por la Asamblea Nacional Constituyente en Caracas, a los veinte días del mes de diciembre de 1999, sosteniendo que el estado tiene la obligación de establecer una política integral en los espacios fronterizos terrestres, insulares y marítimos, preservando la integridad territorial, la soberanía, la seguridad, la defensa, la identidad nacional, la diversidad y el ambiente, de acuerdo con el desarrollo cultural, económico, social y la integración y reafirmando además, que todas las personas son iguales ante la ley y que no se permitirán discriminaciones, fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social, o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona, con especial atención a la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida.


¿Entonces, cómo deben comprenderse e interpretarse las alianzas del Centro de la Diversidad Cultural?. Toda la red de alianzas y espacios de diálogo del Centro, en primer término tienen como soporte vertebral la puesta en marcha de los contenidos de esta Constitución, la obligación de cumplir con los derechos y deberes aquí expresados, partiendo de que la creación cultural es libre y como lo establece el artículo 100: Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial, reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo el principio de la igualdad de las culturas. Y más allá, como se incluye en el artículo 153: La República promoverá y favorecerá la integración latinoamericana y caribeña, en aras de avanzar en la creación de una comunidad de naciones, defendiendo los intereses económicos, sociales, culturales, políticos y ambientales de la región. Dentro de las políticas de integración y unión con Latinoamérica y el Caribe, la República privilegiará relaciones con Iberoamérica, procurando ser una política común de toda nuestra América Latina.



Cientos de organismos e instituciones públicas y privadas y colectivos comunales dentro y fuera del país han formado parte de esos espacios de alianzas y diálogos a los que se suman miles de individualidades. Desde un comienzo, la cercana y constante relación con entidades culturales de gobernaciones, alcaldías, juntas parroquiales, zonas educativas, escuelas y liceos, universidades e institutos universitarios, además de otras fundaciones de estado y distintos ministerios han facilitado enlaces de manera práctica entre las acciones del Centro de la Diversidad Cultural con las tres grandes ramas del poder público, además de mantener vínculos similares con Consejos Legislativos y la Asamblea Nacional y órganos del poder ciudadano, así como con distintos sectores pertenecientes al denominado orden privado que provienen de varias regiones y alientan de forma positiva la diversidad cultural.
Mención destacada merece el capítulo natural de alianzas con artistas, creadores, investigadores, científicos, intelectuales y profesionales de múltiples disciplinas que participan de la creciente programación del Centro en todo el país y unidos a ellos, el potencial de las comunidades organizadas y sus líderes, grupos generalmente excluidos que debaten con esta Fundación planes de atención social a partir de múltiples necesidades de la población atendidas de manera apropiada.
Finalmente en el escenario internacional el Centro de la Diversidad Cultural ha mantenido relaciones de intercambio y alianzas con distintas representaciones diplomáticas de Venezuela acreditadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores en América Latina y El Caribe, Europa, África y Norteamérica. Aludimos de manera especial los vínculos existentes con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. UNESCO, por estar incluido nuestro país en las decisiones y debates del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2008-2012) de esta organización, a través de la representación delegada en el actual Presidente del Centro de la Diversidad Cultural Benito Irady y aceptada con votación mayoritaria de los países miembros. Asimismo, ha sido constante la relación con la UNESCO, tanto en la representación de Venezuela en las reuniones de expertos (Freddy Castillo Castellanos y Benito Irady) para la redacción del contenido de la “Convención Sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de la Expresiones Culturales” y su aprobación final, como en distintas actividades de intercambio realizadas tanto en Venezuela como en la sede principal de la UNESCO en París. Otra alianza de especial interés en Europa está representada en la permanente relación con la Casa de Venezuela en Beas (España), que en gestión conjunta con este Centro, ha permitido impulsar numerosos programas de acercamiento entre los dos continentes y de valoración a la Diversidad Cultural.


América Latina y El Caribe ha sido la región más proyectada en materia de alianzas y diálogos. Además de promover intercambios con más de veinte países, resaltan de manera especial los vínculos con numerosas organizaciones del Ministerio de Cultura de Cuba, sus escritores, sus intelectuales, sus artistas, así como la participación del Centro en diferentes planes del Convenio Cuba-Venezuela y el especial apoyo a los cooperantes cubanos de la Misión Cultura Corazón Adentro, principal programa del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Se destacan además otras experiencias como lo han sido el Encuentro Iberoamericano de la Décima Popular, el VII Encuentro para la Promoción y Difusión del Patrimonio Inmaterial de Países Iberoamericanos, organizado de manera conjunta con la Corporación para la Promoción y Difusión de la Cultura y el Ministerio de Cultura de Colombia, la Oficina Regional de la Cultura para América Latina y el Caribe(UNESCO), con sede en Cuba y la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy, entre otros organismos. También se puede citar en materia de alianzas el II Encuentro Sudamericano de las Culturas Populares desarrollado conjuntamente con el Ministerio de Cultura de Brasil y el MERCOSUR Cultural, suma de intercambios y diálogos que permitieron debatir tanto en Caracas como en las distintas regiones de Venezuela la trascendencia de la diversidad cultural y la importancia de la integración entre distintos países de nuestra América.
El más reciente plan, lo representa la resaltante vinculación con la Fundación Cultural del ALBA,
organización con la cual se adelantan diferentes proyectos de estudio del espacio común latinoamericano y caribeño, y que en ocasión del tercer Aniversario del Centro de la Diversidad Cultural en agosto de 2009, permitió sumar voces a favor de esta iniciativa que se propone entre otras tareas el establecimiento de la Casa Cultural ALBA en Venezuela.
La promoción de la Diversidad Cultural se complementa desde este Centro hacia otro ámbito del continente americano, con los intercambios ya establecidos y respaldados por la embajada de Venezuela en Washington, con el Smithsonian Institute de los Estados Unidos, en acuerdo mutuo para dar a conocer en Norteamérica la diversidad cultural de la patria de Bolívar. Puede resaltarse la producción discográfica del Smithsonian Folways “Y que Viva Venezuela”, divulgado en distintas latitudes, así como la presencia de artistas venezolanos en Washington, San Francisco, Chicago, Texas, Houston y Boston durante la realización del Folklife Festival 2009, en los meses de junio y julio, entre cientos de miles de espectadores reconociendo la importancia de la diversidad cultural de nuestro país.


